Jensen Huang tenía razón: no aprendas a programar

Un robot programa mientras sujeta al programador humano para que no toque el ordenador.

¿Has escuchado alguna vez un consejo de alguien muy brillante que, sin embargo, te ha dejado con la sensación de que algo no encajaba?

Hace unos días escuchaba un podcast en el que entrevistaban a Brais Moure, conocido como MoureDev, un desarrollador de software con mucho seguimiento y respeto en la comunidad técnica hispana. Su argumento era claro: hay que aprender a programar porque es el lenguaje del siglo XXI, igual que aprender inglés fue la habilidad diferencial de los años noventa. Suena razonable. El problema es que mientras lo escuchaba pensaba que un experto de ese nivel seguía anclado en un paradigma que la propia tecnología está desmantelando a marchas forzadas.

Y entonces me vino a la mente mi propia historia.

Al inicio de los años 2000 ocupé roles de gestión de equipos de desarrollo de software. Tenía que poner software en producción sin tirar ni una sola línea de código. Clientes contentos, proyectos funcionando y software llegando a producción, sin haber escrito ni una sola línea de código. Eso era hace veinte años. Lo que hacía era entender qué quería el cliente, traducirlo a requisitos claros y asegurarme de que lo que construían los programadores coincidía con eso. Cuando había un error, se lo describía al equipo y ellos lo resolvían. No necesitaba saber programar para que el software funcionara. Necesitaba saber qué quería construir y comunicarlo bien.

Hoy haría exactamente lo mismo, pero en lugar de un equipo de programadores humanos, trabajaría con IA. Y no soy el único que lo ve así.

Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó públicamente en febrero de 2024

Que nadie debería aprender a programar porque la IA lo haría por nosotros (enlace a una de las noticias que se hicieron eco de esta afirmación)

No es una opinión aislada, es lo que ya está pasando.

El reto laboral según el Foro Económico Mundial: El 39% de las competencias laborales actuales perderá relevancia antes de 2030. El reto se resume en tres verbos: aprender, desaprender y reaprender. Lo que sabes hoy no es un activo permanente, es un punto de partida que caduca.

Y aquí está el problema de fondo, que va mucho más allá de la programación.

El "punto ciego de la IA": Una investigación reciente con casi 5.000 trabajadores en varios países encontró que la gente reconoce que la IA está transformando el mundo, pero la mayoría sigue convencida de que su propio puesto no se verá afectado. Dicho de otra forma: el tren pasa por la estación de todos, pero casi nadie cree que vaya a parar en la suya.

MoureDev no es el villano de esta historia. Es un ejemplo de algo que nos pasa a todos cuando llevamos años dominando una habilidad: se nos hace muy difícil imaginar que el valor de esa habilidad pueda cambiar de raíz. No es resistencia al cambio, es un punto ciego. Y los puntos ciegos son más peligrosos que la ignorancia porque ni siquiera sabes que los tienes.

La pregunta incómoda no es si la IA va a automatizar alguna de tus tareas. Es si tu forma de trabajar completa tiene todavía sentido. En mi artículo sobre el futuro de la programación ponía el ejemplo de los agentes de IA gestionando sus propias tareas en Jira de forma autónoma. Pero si la IA escribe el código, lo revisa y lo despliega, quizá el problema no es cómo gestionar las tareas en Jira, sino que Jira deja de ser necesario. No se optimiza el flujo, desaparece.

Eso es lo que significa desaprender de verdad. No encontrar una forma más eficiente de hacer lo que ya haces. Sino cuestionarte si lo que haces tiene el mismo sentido en un mundo donde las reglas han cambiado.

¿Cuándo fue la última vez que te hiciste esa pregunta?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Perplexity PRO: la IA que promete mucho pero convence poco

1997: Deep Blue vs Kasparov: la máquina supera al hombre

De principiante a experto: cómo mejorar tus prompts para IA generativa